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Tahiel tiene apenas cuatro meses de vida y tres operaciones quirúrgicas, una de ellas en el corazón. No puede tomar la teta y tiene un botón gástrico. Está internado en terapia intensiva a la espera de otra operación: una traqueotomía. Los médicos dicen que cuando obtenga el alta deberá volver a una casa en condiciones óptimas y libre de contaminación. Pero la humilde vivienda donde lo esperan su mamá y sus tres hermanos, en Las Tunas, Tigre, no tiene esas previsiones edilicias: tiene humedad, no tiene un baño adecuado, se encuentra en una zona que suele inundarse con las fuertes lluvias y está a metros de un frigorífico que emana fuertes olores. Su mamá, Soledad Saavedra, no para de pedir ayuda oficial. Pero hasta ahora no obtuvo respuesta.

“Estoy buscando ayuda con desesperación. Las asistentes sociales del Favaloro y del Hospital Militar, donde está internado ahora, hicieron cartas para presentar en la Municipalidad de Tigre donde explica la situación de mi bebé. Pero me dicen que no me pueden otorgar una casa nueva o un terreno en otro lado, hasta ahora sólo me ofrecieron arreglos en la casa de mis tíos, donde vivo. Pero esa casa está a dos cuadras del frigorífico Río Platense, de donde sale un olor horrible, y cerca de varios basurales a cielo abierto”, relata a El Argentino ZN Soledad, de 31 años y mamá de otros tres niños de 7, 10 y 14 años.

“Mi bebé no puede volver a ese lugar, menos con una traqueotomía. Imaginate que no puedo ni usar perfume porque le puede afectar los pulmoncitos. La asistente social del Hospital Militar también está buscando en San Fernando. Yo estoy sola con los cuatro. Trabajo humildemente en una logística. Ojalá tuviera plata suficiente para poder mudarme por mis propios medios”, agrega la mujer, que junto a sus tíos crearon una página en facebook, llamada “Ayudemos a Tahiel”, para dar a conocer su terrible historia. Ahora, también habilitaron una petición en Change.org para pedirle al Municipio que intervenga.

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“Los médicos ya me dijeron que cuando Tahiel salga del hospital va a tener que continuar con internación domiciliaria, con una enfermera las 24 horas. Eso me lo cubre la obra social, pero mi casa no está en condiciones para esa internación”, agrega.

Y cuenta que desde junio, cuando le informaron de esta situación en el Favaloro, comenzó a gestionar en dependencias del Municipio la posibilidad de obtener un nuevo hogar dentro de los programas de viviendas federales. “Primero fui a la salita del barrio, llevé todos los papeles. Después a atención al vecino. Luego me llamaron del área de salud municipal. Fueron a mi casa a verla. Pero siempre es la misma respuesta: no pueden darme una casa, sólo me ofrecen un arreglo ambiental en la casa de mis tíos”, relata. Y añade que, ante las evasivas, el martes pasado fue directamente hasta la oficina del intendente Julio Zamora, donde la atendió la secretaria. “Me hizo escribirle una carta a Zamora ahí en el pasillo. Y me dijo que no hay casas”, cuenta, desesperada.

Tahiel será operado nuevamente en pocos días. En unos dos meses debería continuar la internación en el resguardo de su casa. Una casa que aún no tiene. “Si lo ves, es una ternura: ya tuvo tres cirugías y aún así mantiene su sonrisa. Admiro a mi bebé. Tiene unas ganas de vivir… Y yo voy a seguir acompañándolo y luchando por él”.

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