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Unos 17 estudiantes de tercer año del Centro Educativo de Nivel Secundario (CENS) 452, de Benavídez, Tigre, están a poco de terminar el secundario de adultos sin haber tenido profesores durante todo el año, debido a la falta de nombramientos de docentes por parte del gobierno bonaerense.

Debido al insólito hecho, una maestra de primaria les da algunos contenidos básicos y trabajos de apoyo escolar para que los estudiantes puedan mantener sus estudios. Tras varias promesas incumplidas por parte de la Dirección Provincial de Escuelas, decidieron salir a reclamar un derecho que ejercen: la designación de los profesores para poder terminar el secundario y comenzar la universidad.

“Tenemos derecho a la educación, queremos estudiar, queremos aprender. Exigimos que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires designe los profesores para el 3er año del CENS 452 de Benavidez”, señalaron los alumnos en un comunicado, luego de un último intento: comunicarse con la sede del gobierno en La Plata, donde volvieron a darle una promesa que nunca llega.

“El año pasado también estuvimos dos meses sin designación de profesores, pero duró hasta mayo; ahora estamos terminando el año sin profesores”, cuenta a El Argentino ZN Oscar Nella, de 30 años. Y relata que el año pasado decidió continuar con los estudios que tuvo que dejar en 2001, en plena crisis económica, para salir a trabajar y ayudar a sus padres que se habían quedado desocupados. “Quiero cumplir mi sueño y estudiar Medicina”, agrega.

Pero su sueño podría quedar trunco si es que el secundario, que debería terminar este año, no cumple con los requisitos para darle su título. “Nos dijeron que van a poner profesores, pero es la misma promesa que recibimos desde principio de año”, destaca Oscar. “Hasta ahora solo tuvimos pocas horas de clases con una maestra de apoyo que nos da un poquito de cada materia y trabajos para que hagamos por nuestra cuenta”, agrega.

El de Daiana Palavecino, otra estudiante de 19 años, es el mismo relato. Y cuenta que los alumnos decidieron tomar cartas en el asunto luego de que la inspectora misma les dijera que ya había hecho todas las gestiones que estaban a su alcance, pero que no había tenido respuesta. “Nos dijo: chicos, es hora que se muevan ustedes”, relata Palavecino. Y cuenta que cuando llamaron a la Dirección de Escuelas, en La Plata, les dijeron que no tenían conocimiento de la falta de profesores en el CENS.

“Las clases deberían ser de 18 a 22, pero nunca las cumplimos. Viene una maestra, nos da unos trabajos y se va a las 19.30 porque tiene otros cursos que cumplir”, relata Daiana, una joven que también retomó la escuela el año pasado, luego de haber tenido que abandonarla por trabajo. “Cuando me enteré que en esta escuela se podía cursar de tarde-noche me anoté enseguida porque llegaba justo: a la mañana trabajo en una tienda y a la tarde en una radio hasta las 16.30”, agrega. Daiana asegura que quiere terminar el secundario para seguir estudiando: “Voy a ser profesora de Educación Física. Yo sé que me va a costar, pero lo voy a lograr”.

Por eso, cuenta también que esta problemática no sólo los afecta por la falta de avance en sus estudios, sino que también provocó que varios de sus compañeros abandonaran la escuela. “Nos afecta en todos los sentidos: pasamos de ser unos 30 a ser 17, y muchos de nosotros queremos seguir una carrera después y estamos teniendo unas clases reducidas con una maestra de primaria que hace lo que puede”, agrega Daiana.

Tras conocerse el reclamo de los estudiantes, que incluso sacaron un comunicado denunciando la situación, recibieron el apoyo de Suteba de Tigre. En diálogo con este portal, Elisa Salgado, secretaria de Cultura y Educación del sindicato, recalca la “absoluta responsabilidad del gobierno” en dejar a la deriva a los estudiantes durante todo el año. “Son todos laburantes que quieren terminar sus estudios. Quieren reclamar pero no pueden irse hasta La Plata, para eso tienen que pedirse el día en el trabajo. Y ya pasó casi todo el año sin una solución institucional”, concluye.

El CENS 452 es una escuela de adultos que funciona por las noches para personas que en otros horarios trabajan. Y es una de las sedes de Tigre, que abrió en 2014. Esta es su primera promoción, una promoción que se recibirá a pulmón, sin que hayan tenido la guía de los docentes preparados para enseñarles y acompañarlos.

 

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