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Como lo atestiguan tres discos de estudio, más un cuarto álbum multimedia donde documenta sus viajes por el mundo, Macarena Robledo partió del jazz y fue descubriendo el rock y el folklore de su tierra. Con la canción como bandera, la cantante de Pilar acaba de editar “Corazón radar”, un álbum donde se asume como cantautora con los sentimientos más profundos al frente. “Se trata de que sea el corazón el instrumento que guía o intuye el próximo paso”, cuenta Robledo que presenta este sábado “Concierto a ciegas”, una experiencia para conectar con su obra en un estudio de grabación, donde los asistentes vivirán un show con los ojos vendados. “No sólo van a estar las canciones, va a haber climas, grabaciones y textos que irán guiando los pasajes entre tema y tema”, agrega la cantante sobre el espectáculo en el Estudio de Grabación Diamante, en Pilar.

-¿Por qué se repiten estas experiencias que invitan sólo a escuchar?

-Hay una saturación desde lo visual, pero en la música el sentido dominante es el oído. ¿Por qué no poner toda la atención ahí y ver qué pasa? Esta experiencia va en sintonía con la temática de mi último disco. También mi carrera partió de una cosa más grandilocuente, muy hacia afuera, hacia un lugar de búsqueda introspectiva. Es un disco alegre y luminoso, y al mismo tiempo relacionado con lo filosófico, lo personal; y de alguna manera este proyecto es un reflejo de eso.

-También en los discos se ve un paso de la intérprete a la cantautora, y el descubrimiento de nuevos géneros musicales. 

-Tengo una formación jazzera, y el ser cantante de jazz, vivir en Argentina, hablar en español, me hacía cuestionarme mi identidad. El primer disco se llama “La búsqueda”, y tiene que ver un poco con eso. Del jazz aprendí la libertad de moverme entre géneros con una actitud abierta y de fusión, siempre al servicio de la canción. El rock nacional aparece por el amor a la canción, y en paralelo empieza a aparecer la cantautora.

-¿Y el folklore?

-Es increíble, pero esos aires surgen en los viajes, a partir de la nostalgia de la tierra. Una vez me vino la inspiración una zamba; otra vez una chacarera… por supuesto no es la música que mamé, pero aparecieron los colores de la tierra y no hay que cuestionar a las musas.

-¿Cómo reciben a la canción argentina en el mundo?
-No deja de maravillarme el poder de la música para conectar a las personas, como trasciende el idioma y la cultura. La música tiene un poder que viaja por otros canales, que saltea condicionamientos y eso me parece muy mágico. Me pasó de estar cantando un candombe en Alemania y ver a la gente copada, moviendo los hombros, bailando. Y también lo vivo como publico ante una música no familiar. Cuando veo que sucede, en lugares tan lejanos geográfica y culturalmente me maravillo, y lo vivo como una bendición de la vida.

 

“Experiencia a ciegas en el estudio”. Macarena Robledo: voz, composición y textos. Pablo Motta: contrabajo, efectos y dirección musical. Tomás Fares: piano y teclados. Sábado 10 de septiembre, 20.30 en Estudio de Grabación Diamante, Panamericana Ramal Pilar km 40 -Manuel Alberti, Pilar-. Más información en www.estudiodiamante.com

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