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La alegría de Lange durante la caravana. Foto: El Argentino ZN

A ocho días de la alegría más grande de su vida deportiva, Santiago Lange tuvo el reconocimiento de la ciudad en la que vio crecer sus sueños. El timonel recorrió el casco histórico junto a su compañera en la hazaña, la rosarina Cecilia Carranza Saroli, exhibiendo la medalla de oro obtenida en la clase Nacra 17 en los inolvidables Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Ahí viene el campeón: San Isidro espera por su héroe. Foto: El Argentino ZN
Ahí viene el campeón. Foto: El Argentino ZN

La caravana comenzó pasado el mediodía en el cruce de Leandro N Alem y 25 de Mayo. “Que venga Santi”, cantaban las niñas del Jardín de Infantes Santa Inés, quienes esperaban uniformadas en la vereda. De repente, un camión de bomberos se abrió paso haciendo sonar sus sirenas y Lange y Carranza Saroli irrumpieron en la caja de una camioneta policial.

Con la misma sonrisa y la misma emoción que lo vienen acompañando desde la mágica tarde en las aguas de Río, Lange bajó a la altura del Santa Inés y aprovechó para sacarse fotos con los vecinos. “Esta es la hinchada de Santi/hay que ver lo buena que está” cantaba la gente, y también celebraba el paso con un “¡Argentina! ¡Argentina!”, a tono con las enormes banderas con los colores patrios que completaban la escenografía.

Cada vez más vecinos se sumaban a la caravana, que recorrió Leandro N. Alem, Cosme Beccar Varela, Belgrano y 9 de Julio, hasta llegar a la Plaza Mitre, donde un escenario esperaba por los campeones. Allí se proyectó un video con los mejores momentos de la hazaña, mientras Lange firmaba pelotas, gorros y todo lo que le alcanzaba un público en su gran mayoría juvenil. Luego, el Intendente Gustavo Posse entregó plaquetas de Ciudadano Ilustre a Lange y de Visitante Ilustre a la rosarina, que también recibió la ovación del público.

Una selfie con el medallista. Foto: El Argentino ZN
Una selfie de recuerdo. Foto: El Argentino ZN

Acompañado por su entrenador, Mateo Majdalani, y por sus hijos Klaus y Yago -también participantes olímpicos con diploma en la Medal Race-, Lange se dirigió al público con la voz quebrada. “Gracias a todos por venir. Es muy emocionante este recibimiento porque viví cerca de esta plaza, fui al colegio de acá atrás”, dijo el timonel, quien brindó un mensaje de unidad y esperanza “Tenemos que trabajar más fuerte, y estar muy orgulloso de ser argentinos. Tenemos que confiar en los jóvenes, porque son mucho más capaces de lo que creemos. Tanto San Isidro como Argentina son lugares maravillosos y ojalá esto sirva como semilla para crecer”, agregó, antes de despedirse con el sonido de la banda municipal de fondo y una lluvia de papelitos

La ilusión olímpica de Santiago, Klaus y Yago Lange fue reflejada por este diario en diciembre de 2015. En un encuentro con el periodista Alejandro Caminos, padre e hijos repasaban su historia de vida, cargada de alegrías y sinsabores, y compartían sus esperanzas de medalla. “Vamos a dejar todo”, anticipaban casi a coro, imaginando aquel abrazo que se dieron en las aguas de Río de Janeiro y que dio la vuelta al mundo.

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