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Argentina obtuvo el mayor logro en la historia del hockey sobre césped. Foto: Télam.

La primera alegría fue la de Paula Pareto, yudoca sanfernandina, en el primer día de competencia. Anteayer fue el turno de Santiago Lange, timonel sanisidrense. Hace un rato la gloria fue para el hockey de Los Leones, arraigados en San Fernando y con tradición fuerte en clubes de Vicente López y San Martín. En los ya históricos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Argentina sumó tres medallas de oro –algo que no ocurría desde Londres 1948-, y las tres tienen el sello del Conurbano Norte.

En su primera vez en una final olímpica, Argentina y Bélgica estuvieron a la altura y jugaron un partidazo que se resolvió en el último instante. Los europeos se pusieron en ventaja a los tres minutos por intermedio de Tanguy Cosyns. El combinado nacional no perdió la calma y en una ráfaga en el final del primer cuarto, pasó al frente con los goles del capitán Pedro Ibarra –con una gran maniobra ensayada de corner corto- y de Ignacio Ortíz, quien pescó una bocha suelta en el área y anotó con un disparo cruzado.

Promediando el segundo cuarto, los de “Chapa” Retegui manejaron con aplomo las acciones y logró aumentar con la fórmula que le dio más satisfacciones durante el certamen: el córner corto y el sablazo de Gonzalo Peillat, el número once para el zaguero de Mitre.

La segunda mitad arrancó con la misma tónica. El combinado nacional no mostraba los nervios de la final ni tampoco parecía sufrir las ausencias importantes de los Matías Paredes y Rey. Pero Bélgica reaccionó al final del período y descontó para llenar de suspenso la definición.

El último cuarto se jugó muy cerca del arco de Juan Manuel Vivaldi, quien respondió cada vez que fue requerido, como durante toda la campaña. Argentina defendió con coraje y  sufrió hasta el final. Los últimos tres minutos, y con el arquero belga de jugador de campo, fueron eternos. El aliento del público en la cancha, los nervios de Retegui al borde del campo y cada rincón del país haciendo fuerza a su manera. Hasta que en el último minuto. Agustín Mazzulli hizo el gol que soñó toda su vida: robó la bocha en tres cuartos y se metió con bocha y todo dentro del arco, donde recibió el abrazo de sus compañeros.

Además de Retegui, Pedro e Isidoro Ibarra, Lucas y Matías Rey y Juan Gilardi son los otros cinco sanfernandinos que integran el plantel que se colgó la medalla de oro. Lucas Vila, portador de otro apellido ilustre del hockey, es el aporte de Vicente López a la causa de un triunfo histórico, como los baluartes Vivaldi y Peillat, orgullo del Club Ferrocarril Mitre. El hockey sobre césped está de fiesta y, como en el yudo y en el yachting, se celebra más fuerte en Zona Norte.

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