Pilar: comenzó el juicio por el femicidio de Belén Morán

Pilar: comenzó el juicio por el femicidio de Belén Morán

La joven de 23 años fue atacada en 2015 a cuchilladas, en la calle y a plena luz del día. Iba a realizar trámites por la denuncia que había iniciado contra su ex pareja, Alberto Sebastián Moreno, por amenazas y violencia de género. El agresor tenía orden de restricción. #NiUnaMenos

Compartir

Comenzó esta mañana el juicio contra Alberto Sebastián Moreno, de 27 años, procesado por el femicidio de su ex pareja, María Belén Morán, de 23 años, ocurrido en julio del año pasado en Pilar cuando la víctima salió de la casa de su madre para ir a hacer un trámite por las denuncias por amenazas y violencia de género que había realizado contra el agresor.

Moreno está siendo juzgado por “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido contra una mujer y mediare violencia de género”, delito que prevé la pena de prisión perpetua. El caso tuvo gran repercusión, sobre todo porque el agresor tenía una restricción perimetral que le prohibía acercarse a la mujer a menos de 500 metros. Aún así, la persiguió en la calle y la atacó con un cuchillo a plena luz del día

Fuentes judiciales informaron a Télam que el tribunal estará presidido por Osvaldo Rossi e integrado por Federico Ecke y Hernán San Martín; en tanto que la fiscal de juicio será Carolina Carballido Calatayud, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Especializada en Violencia de Género de Pilar.

En agosto pasado, el juez de Garantías 7 de Pilar, Walter Saettone, a pedido de la fiscal Carballido, también procesó a Moreno por el delito de “desobediencia” a raíz de la violación de la restricción perimetral que tenía respecto a Morán. Según las fuentes judiciales, lo que más incrimina al acusado es la declaración de algunos testigos que presenciaron el asesinato y lo reconocieron a él como el autor.

El femicidio de Morán fue cometido el 29 de julio del año pasado, alrededor de las 9.30, cuando la víctima salió de la casa de su madre para ir a hacer un trámite en el marco de las denuncias que venía presentando contra Moreno por amenazas y violencia de género. Según la investigación, Moreno la encontró en el cruce de las calles Río Orinoco y Rodolfo de la Colina, en Manzanares, y comenzó a correrla. De acuerdo a los testimonios, Moreno alcanzó a la chica y comenzó atacarla con un cuchillo y a golpearle la cabeza contra el suelo, tras lo cual, huyó con el arma homicida ensangrentada.

La autopsia determinó que la víctima murió degollada con un profundo corte en el cuello de 12 centímetros de longitud, pero además el asesino provocó con el cuchillo otras 12 heridas punzo cortantes. Los investigadores encontraron en la cartera de Morán la última orden de restricción de acercamiento que la joven había logrado obtener en el Juzgado de Familia 1 de Pilar para que Moreno no pudiera a estar a menos de 500 metros de ella.

El acusado se mantuvo prófugo durante cuatro días hasta que fue detenido merodeando el barrio Villa Verde. Tras su captura, Moreno se negó a declarar ante la fiscal Carballido, quien es la misma instructora judicial que acusó a Fernando Farré, de 53 años, del femicidio de su esposa Claudia Schaefer, de 44, cometido el 21 de agosto de 2015 en el country Martindale de Pilar.

En cuanto a la investigación sobre Morán y Moreno, los pesquisas determinaron que la relación de pareja entre ambos se había iniciado hacía cuatro años, tenían una hija en común y en la Comisaría de la Mujer y la Fiscalía de Violencia de Género de Pilar había varias denuncias por amenazas y maltrato doméstico.

Por su parte, Marilén, la madre de la víctima dijo públicamente que el crimen se podría haber evitado ya que el día anterior al asesinato el acusado fue hasta su casa a amenazarla a ella y a su hija y la policía no hizo nada.

#NiUnaMenos y violencia institucional

En su informe sobre Derechos Humanos 2016, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), en el capítulo “Ni una menos. La violencia institucional a la luz de la Ley de Protección Integral a las Mujeres”, advirtió que en el circuito institucional que debe transitar una víctima de violencia de género para acceder a la justicia “abundan las trabas y los problemas estructurales”.

Y señala como un gran problema que el modelo de gestión estatal de la violencia de género responsabilice a la víctima para impulsar el proceso judicial: es ella quien debe aportar las pruebas, es ella quien debe trasladar personalmente las notificaciones de medidas de protección dictadas por el juez, y es ella quien debe procurar su resguardo y el de su familia. Y advierte que “la ausencia de seguimiento y acompañamiento a las víctimas tras la denuncia deriva en la falta de respuesta policial y judicial ante el incumplimiento de las medidas de protección por parte del agresor. Cuando una medida no se respeta, las fuerzas de seguridad no responden con la urgencia que se necesita”.

#NiUnaMenos #VivasNosQueremos

Dejar una respuesta