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Furia de los remeros de Zona Norte en los Juegos Olímpicos de Río

Desde que llegaron a Brasil, estuvieron diez días esperando sus botes. Acusaron al ENARD por cambiar la modalidad de traslado de sus herramientas de entrenamiento y competición. Recién hoy podrían volver a remar, a una semana del inicio de los Juegos.

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Igual que otros remeros argentinos que llegaron a Río de Janeiro para competir en los Juegos Olímpicos 2016, la sanfernandina Lucía Palermo expresó en las últimas horas su indignación y preocupación hacia el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), por no haber garantizado la llegada de los botes a Brasil, a una semana del inicio del torneo. Recién anoche, a través de su cuenta de Twitter, la remera informó que “parece” que había llegado su herramienta de entrenamiento y competición.

Es horrible ver a todos remando y conociendo la pista y nosotros nada”, manifestó a través de esa red social el miércoles. Y explicó que “la Asociación Argentina de remo propuso llevar los botes por trailer con camioneta como siempre se hace en cada evento, pero el ENARD prefirió contratar un camión”. Ese cambio implicó no poder entrenar durante días, cuando el inicio de los Juegos está cada vez más cerca. “Hace diez días que no tenemos los botes. Cuando es un viaje de dos o tres días”, se quejó la medallista de bronce en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.

El otro remero singlista de Argentina, el marplatense Brian Rosso -quien también suele entrenar en las aguas de Tigre- protestó en el mismo sentido a través de las redes sociales. “Llegamos a Río y no teníamos los botes. Me fui a hacer máquina pensando en cómo podía ser que teniendo la ventaja de estar al lado de Brasil podíamos perder ese plus”, explicó Rosso en su cuenta de Facebook. Desde 2012 entrena para la competencia que comenzará el viernes 5 de agosto.

Muy enojado, disparó contra el ENARD: “La persona que decidió que los botes se transportaran de esta manera arruinó toda una preparación. No hubo un solo dirigente que me llamara para contarme qué está pasando o cómo se va a solucionar”.

Según informó Clarín, desde el Ente Nacional explicaron que el retraso se debió “pura y exclusivamente a la burocracia y el papelerío habituales que puede haber en una Aduana, en este caso la brasileña”.

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