“No somos usurpadores, somos trabajadores”

“No somos usurpadores, somos trabajadores”

El presidente de la Cooperativa Industrias RB, cuyos trabajadores fueron violentamente desalojados, reprimidos y encarcelados el jueves, escribió una carta para dar a conocer la postura de los cooperativistas. Denunció que la persecución comenzó cuando un empresario compró parte de la hipoteca y un juez comenzó a actuar en su favor.

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Tras el violento desalojo y represión a los trabajadores de la Cooperativa Industrias RB, en Martínez, su presidente, Ricardo Perea, difundió una carta con la posición de los trabajadores. “No somos ‘usurpadores’, somos trabajadores, esos mismos trabajadores que conquistamos nuestra ley de expropiación en 2007, una ley vigente hasta 2017. Y sí, cuando la fábrica sea finalmente expropiada, queremos pagarla, como corresponde. No queremos que nadie nos regale nada, pero mucho menos queremos que nos borren del sistema con el poder de la brutalidad, como si no perteneciéramos a esta sociedad”, escribió en la revista La Garganta Poderosa.

Perea contó la historia de RB y su recuperación, así como el violento proceso de desalojo al que fueron sometidos él y sus compañeros desde que “Erick Hoiser, el dueño de la empresa VEC, compró parte de la hipoteca de la fábrica por 500 mil pesos y decidió instalar que nosotros somos usurpadores”. Agregó Perea: “Descaradamente, Hoiser presentó su reclamo en distintos juzgados, pero todos se declararon incompetentes, salvo el juez Orlando Abel Díaz, del Juzgado de Garantías Nº2 de San Isidro, quien dictaminó el desalojo a favor del acreedor hipotecario, en tan sólo tres días y sin siquiera leer la causa. Acto seguido, el 8 de junio fuimos desplazados por la fuerza y desde entonces hay 20 policías custodiando la planta. O custodiando, en realidad, un negocio inmobiliario muy grande… Por eso, la única alternativa que tuvimos fue tomar la fábrica nuevamente para recuperarla, cuando nos dijeron que se iban a llevar nuestras herramientas a un depósito judicial, las mismas herramientas que compramos nosotros, peso por peso, en 2004”.

El presidente de la Cooperativa, que comenzó a trabajar en RB hace 18 años, describió cómo fue la represión del jueves por la noche, que terminó con heridos, detenidos y trabajadores desaparecidos por varias horas. “Cuando la planta quedó a oscuras, la Policía entró por la fuerza, para golpearnos a todos los que estábamos adentro. Algunos compañeros lograron salir, pero otros no pudieron. A mí me pegaron tres palazos en la cabeza. Nos corrieron varias cuadras, tirándonos balas de goma y gases, hasta que detuvieron a 13 compañeros, antes de trasladarlos a distintas comisarías sin darnos ningún tipo de información. Nuestro compañero Daniel, ése que ven en las fotos, pasó horas así, encerrado, con toda la cara desfigurada por los golpes”.

“Siento dolor y tristeza, sí, pero encima no sé a dónde voy a trabajar, porque no tengo nada. De repente, me quedé en la calle junto a todos los míos. Y mi trabajo, ese oficio que aprendí y alimenté con tareas cotidianas desde el máximo compromiso, a nadie le importó. No me duele la espalda por los palos de la Policía, sino todos estos golpes a nuestra condición de seres humanos, porque sí, dicen, dicen, dicen que son gobiernos democráticos, pero impunemente gobiernan para los ricos y arroyan a los laburantes”, escribió indignado. “Tan próximos a festejar los 200 años de independencia, todavía no podemos festejar los derechos de los trabajadores, por una simple razón: no les interesan. Y entonces, mediante estas líneas que decidimos gritar con toda La Garganta. Pues hoy nos toca a nosotros en Industrias RB, pero defendiendo nuestro laburo, no estamos pensando tan sólo en los nuestros, sino defendiendo el trabajo de todos y el sustento de muchas familias más, que también quedarán al costado y que tampoco tendrán voz. Cuidado, mañana te puede tocar a vos”.

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