Peligra el funcionamiento de la UNSAM por falta de presupuesto

Peligra el funcionamiento de la UNSAM por falta de presupuesto

El gobierno nacional no envió ni un solo peso de los 66 millones presupuestados para 2016. Los aumentos de luz y los recortes en una universidad que tiene más de 22.000 alumnos. La carta del rector al ministro Bullrich y la solicitada de investigadores y becarios.

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El campus de la UNSAM tiene 22 hectáreas.

La Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) está pegando bocanadas de ahogada: sin presupuesto desde diciembre de 2015, sus autoridades, docentes e investigadores no saben cuánto tiempo más podrán subsistir. Es que el gobierno nacional le adeuda una cifra que asciende a 66 millones de pesos y que está poniendo en riesgo el funcionamiento de los trabajos de investigación, la seguridad del campus, los contratos de docentes, la enseñanza a más de 22 mil alumnos y la continuidad de carreras nuevas y de la Escuela Secundaria Técnica, que tiene 140 alumnos.

Es, por caso, la universidad a la que más dinero le adeuda el gobierno, y a la que todavía no le envió un sólo centavo del presupuesto 2016 junto a otras cinco universidades nacionales del conurbano, como las de Avellaneda, José C. Paz, Hurlingham, General Sarmiento y Jauretche. A la emergencia por la falta de envío de los fondos, se suman los grandes incrementos en los servicios. Así, por ejemplo, la UNSAM pasó de pagar 700 mil pesos de luz, a un 1,8 millones, según pudo saber El Argentino ZN.

La preocupación fue difundida por el rector Carlos Ruta en una carta que le envió al ministro de Educación Esteban Bullrich, y que se hizo pública, donde advierte que, “de continuar la actual situación financiera descripta, más allá de todos los esfuerzos que podamos hacer, tarde o temprano se verá afectado el normal desarrollo de las actividades académicas, de investigación, así como también el normal funcionamiento institucional”.

Pero también fue planteada por la comunidad de investigadores y becarios de la universidad en un comunicado que publicaron via change.org, que ya lleva más de 3000 firmas de adhesión, en la que le solicitan a Bullrich el envío de los fondos para garantizar la continuidad de las actividades de investigación. “El retraso en el envío de esos fondos atenta contra el normal desarrollo de las actividades de investigación y enseñanza, ya que se aplican al pago de servicios básicos y a la compra de insumos para los laboratorios”, señalan en la misiva. Y agregan que en concepto de investigación y enseñanza, se adeudan cerca de 28 millones a las cinco universidades a las que el gobierno no envió ni un sólo centavo del presupuesto 2016. “De ese presupuesto, cuatro quintos corresponden a la UNSAM, que es la que mayor deuda tiene”, destacó la investigadora y docente Ana Castellani en diálogo con El Argentino ZN.

unsam

“Las Universidades nacionales no son sólo instituciones dedicadas a la enseñanza; son parte fundamental del sistema científico y tecnológico. La UNSAM en particular tiene una historia de veinticuatro años produciendo conocimiento en asociatividad con prestigiosos organismos de Ciencia y Técnica como el CONICET, la CNEA, el INTI, el INTA, el CITEDEF y la CONAE”, señala el comunicado de los investigadores. Y agrega: “Actualmente somos más de 400 investigadores y 340 becarios los que desarrollamos nuestra actividad científica y tecnológica en el Campus Miguelete y en el resto de las sedes que la Universidad tiene en CABA y los partidos bonaerenses de San Martín, Ezeiza y Chascomús. Compartimos 50.000 metros cuadrados de oficinas y laboratorios con equipamiento de primer nivel que requiere mantenimiento constante; trabajamos activamente con el sector público y privado en proyectos concursados para incorporar innovación y desarrollo tecnológico a la producción (13 proyectos de Fondos Sectoriales financiados por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación en consorcios público-privados). Además, desarrollamos actividades de extensión, culturales, de divulgación, de innovación y de transferencia de conocimiento a nuestra sociedad”.

Castellani contó que ya comenzaron a recortarse gastos, pero que ello atenta fuertemente contra el trabajo de investigación. “Sin luz, no pueden funcionar los laboratorios. Pero también hubo recortes en la vigilancia, en un campus de 22 hectáreas con maquinaria de tecnología de punta que vale muchísimo dinero”, cuestionó. Y agregó: “Nuestra preocupación es que no podemos mantenernos mucho tiempo más así, nuestro funcionamiento va a verse comprometido muy pronto si no recibimos los fondos que fueron aprobados por ley en diciembre de 2015”.

El comunicado de los investigadores señala además que sus equipos llevan adelante “más de 200 proyectos de investigación, en áreas tan diversas y estratégicas para el país como biotecnología, nanosistemas, microbiología, vacunas, ingeniería genética y clonación animal, medicina nuclear, eficiencia energética, telecomunicaciones, aplicaciones biomédicas, microelectrónica, astrofísica, conservación patrimonial, calidad industrial, bioingeniería, medio ambiente, planificación urbana, política comparada, educación, transporte, desarrollo económico, desigualdad, migraciones, demografía social, diversidad cultural, historia argentina, entramados productivos, federalismo, administración y políticas públicas, entre muchas otras”.

El secretario de Políticas Universitarias (SPU), Albor Cantard, justificó hace unos días el no envío de fondos a las seis universidades del conurbano que hoy se encuentran en peligro, al señalar que “recibieron fondos extras de la gestión anterior por 432 millones”. Una afirmación que fue negada por los rectores, quienes aseguran que el dinero extra que se recibió fue asignado a infraestructura, no a su funcionamiento.

Para acceder y firmar en adhesión a la solicitud de los investigadores, hacer click aquí.