Ponerse la camiseta contra la violencia institucional de ayer y de hoy

Ponerse la camiseta contra la violencia institucional de ayer y de hoy

El diputado Leonardo Grosso presentó un proyecto para declarar de interés parlamentario la camiseta del Central Ballester, que homenajea a las víctimas de los fusilamientos de 1956 en José León Suárez y a las de la Masacre de La Cárcova, en 2011.

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La camiseta que homenajea a los fusilados de 1956.

La camiseta de la primera división de fútbol del Club Social y Deportivo Central Ballester, en barrio La Cárcova de San Martín, lleva la imagen de la silueta de un hombre apuntado por armas de fuego y la consigna “A 60 años de los fusilamientos”, en homenaje a las víctimas de los fusilamientos de José León Suárez en 1956. Además del 60° aniversario de los hechos investigados y narrados por Rodolfo Walsh en Operación Masacre, se cumplieron cinco años de lo que se conoció como la masacre de La Cárcova, cuando Mauricio Ramos y Franco Almirón fueron baleados por la policía, el 3 de febrero de 2011. En ambos casos hubo fusilados que sobrevivieron y contaron. Y ambos casos contribuyeron a la lucha contra la violencia institucional.

Para reconocer el aporte del Club Social y Deportivo Central Ballester, el diputado nacional Leonardo Grosso, del Movimiento Evita, presentó un proyecto para declarar de interés parlamentario  la camiseta que homenajea a los fusilados de José León Suárez. Ayer se presentó la iniciativa en la Municipalidad de San Martín. En el acto estuvieron Joaquín Romero, sobreviviente de la Masacre de La Cárcova, y Berta Carranza, esposa de Nicolás Carranza, sobreviviente de los fusilamientos del 9 de Junio de 1956, así como el Intendente, Gabriel Katopodis, y el diputado nacional Remo Carlotto.

Grosso y Katopodis, con sobrevivientes de 1956 y 2011.
Grosso y Katopodis, con sobrevivientes de 1956 y 2011.

En su proyecto de resolución, Grosso destacó la historia del Central Ballester, único equipo de la AFA nacido en el partido de San Martín, que tras perder su primera cancha en Villa Ballester y luego la segunda en José León Suárez, cuando se asentó allí el barrio La Cárcova, está abocado a la construcción de su nueva casa en Sarratea y Camino del Buen Ayre, para seguir incluyendo a pibes y a pibas del barrio a través del deporte. “Recordar la Masacre de José León Suárez es repudiar los golpes militares y la violencia institucional que continúa matando pibes y pibas como los del barrio La Cárcova. A través de este gesto Central Ballester reivindica su pertenencia al barrio y honra su memoria histórica –dice el proyecto- Cada vez que sus futbolistas salen a la cancha representan lo más genuino del fútbol: el amor por los colores del club, pero también al juego limpio; a los socios e hinchas que día a día ponen en práctica la solidaridad más genuina que es tenderle una mano al otro; y a un colectivo social que no olvida a sus mártires, porque  la única forma de construir una sociedad democrática, plural y solidaria es con Memoria, Verdad y Justicia”.

El diseño de la camiseta partió del óleo del pintor Francisco de Goya, que ilustra los fusilamientos que las tropas francesas de Napoleón protagonizan sobre los españoles sublevados por la ocupación de su territorio, en 1808. Años más tarde, aquel dibujo titulado “Los fusilamientos del 3 de Mayo” fue usado por Rodolfo Walsh en la portada del libro Operación Masacre, publicado en 1957. También ha sido la inspiración del artista plástico Ricardo “Mono” Cohen, más conocido como Rocambole, al momento de ilustrar la tapa de “¡Bang¡ ¡Bang¡ Estás liquidado”, tercer disco de estudio de “Patricio rey y sus redonditos de ricota”.

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