Conflicto en programas de inclusión de escuelas públicas

Conflicto en programas de inclusión de escuelas públicas

Los Centros de Actividades Juveniles e Infantiles alcanzan a unos 2000 chicos de Zona Norte. Los talleristas denuncian que no se renovaron los contratos y que muchos permanecen cerrados desde el cambio de gestión. Qué dice el nuevo coordinador regional que asignó la Provincia.

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CAI de la Escuela Primaria 15, de Vicente López.

Guitarra, murales, radio, plástica, escritura, teatro, circo, ensamble musical, producción de cortos, cine debate… son sólo algunos de los talleres que cerca de 2000 niños y adolescentes venían desarrollando en diferentes escuelas públicas del conurbano norte desde hace, en algunos casos, cerca de 11 años. Muchos de esos talleres de inclusión educativa se encuentran paralizados desde el cambio de gestión.

Se trata de los Centros de Actividades Juveniles (CAJ) e Infantiles (CAI), que tuvieron que discontinuar las actividades que ya habían comenzado en febrero de este año, porque la mayoría de los contratos no fueron renovados y, por tanto, tampoco rige el seguro escolar para los chicos. Talleristas y coordinadores denuncian despidos encubiertos y persecución política. En tanto, el nuevo coordinador regional, Ignacio García, designado por la actual gestión provincial, asegura que se mantendrán todos los equipos y que este sábado volverán a funcionar aquellos programas que cesaron sus actividades.

“Son 12 CAJ y 12 CAI los que venían funcionando en la región sexta, que incluye a Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre, y en casi todos sucede lo mismo: comenzaron en febrero con los talleres por orden que venía desde La Plata, donde aseguraban que se iban a extender todos los contratos nuevos desde marzo. Estamos a mayo y todavía no salieron”, contó Sabrina Garbovetzky, quien fue coordinadora pedagógica regional de ambos programas hasta marzo pasado, cuando decidió renunciar: “Decidí no continuar cuando me informaron que iba a tener que reducir los equipos a la mitad”.

Garbovetzky denunció persecución política hacia algunos de los talleristas y coordinadores, mientras que algunos de ellos, en tanto, relataron que ya fueron apartados de sus funciones, y que otros siguen sin saber cuál será su destino.

Los distritos con programas cerrados y más conflicto son Tigre, San Fernando y Vicente López, pero en este último está más profundizado: es en el único donde ninguno de los programas volvió a abrir. “Es el municipio donde menos chicos hay en los talleres, pero es proporcional a la matrícula de las escuelas públicas, porque es el distrito donde menos escuelas públicas hay de toda la Provincia”, especificó Soledad Nocito, ex coordinadora de políticas socio-educativas del municipio, quien fue apartada de su cargo en marzo, a pesar de una resolución provincial de febrero, en la que se establecía que todos los equipos iban a permanecer en su cargo hasta julio, tiempo en que iban a revisarse los contratos.

“Fue una decisión del nuevo coordinador regional, pero nunca nadie me informó nada desde La Plata. Yo continué con mis actividades porque no iba a hacer abandono del cargo, y se enojó conmigo. Los programas terminaron cerrándose por su decisión, hubo arreglos por atrás para cambiar de escuelas y para poner gente nueva, nosotros seguimos reclamando que los programas continúen, y contamos con el apoyo de Suteba”, especificó.

“El conflicto es más territorial, en esta región están deshaciendo lo que ya se hizo: prometer cargos a otras personas más cercanas a la gestión, en mi escuela hasta llegaron a decirnos que como son pocos chicos iban a cerrar el programa”, relató por su parte una integrante del CAJ que funciona en Escuela Secundaria Básica N° 18, ubicada en avenida Maipú y San Martín, quien prefiere mantener su nombre en reserva por temor a represalias. Y agregó que a la falta de contratos firmados, hubo docentes que estuvieron sin cobrar sus sueldos desde septiembre pasado. “Después de hacer reuniones con todos los equipos de la región, en las que excluyeron a Vicente López, recién esta semana el nuevo coordinador regional se juntó con nosotros para hacernos ofertas concretas, que implica que algunos se quedan, pero otros no. Eso no es resolver el conflicto”, señaló.

Otra integrante del CAI de la Escuela 3 de Virreyes, en San Fernando, también relató la incertidumbre que viven en los programas: “Teníamos casi 100 chicos de matrícula. Nuestro programa funcionaba muy bien en una escuela con población de niños en situación muy vulnerable, que todos los días preguntan cuándo continuamos”, contó. Y agregó que están parados desde el 16 de abril.

“Están usando mecanismos para ir desarticulando los programas, o poner gente nueva, utilizando información errónea, estigmatizando a los docentes que venimos trabajando desde hace años en estos”, destacó.

Ignacio García desmintió esta información y aseguró a El Argentino ZN que “no hay una reducción de personal” sino una “reorganización”. “Antes, en cada CAJ, había un coordinador y algunos talleristas. Ahora es más orgánico: hay un coordinador, un asistente socioeducativo, sueldos similares al del coordinador, un tallerista full time, y un auxiliar que antes no había. Lo mismo con los CAI: ahora hay un coordinador, los dos maestros comunitarios que venían trabajado, pero con mayor carga horaria, más el tallerista”, señaló. Y aseguró que estos cambios no van a producir variaciones en el número de talleres.

García destacó además que hubo un acuerdo con Suteba para respetar a los docentes que habían estado trabajando todo el año pasado, y que continuaban con su equipo de este año, pero advirtió que no todos los trabajadores de los CAJ y CAI son docentes. “Este acuerdo rige hasta el 31 de julio para evaluar el desarrollo del programa. En base a la cantidad de chicos matriculados, se puede extender hasta el 31 de diciembre”.

Y aseguró que “hay confusiones” entre talleristas que “se autoproclaman” coordinadores. Y agregó: “En los casos de renuncias de coordinadores o maestros comunitarios, tengo potestad a designar nuevos actores”. Finalmente, aseguró que está instrumentando todos los mecanismos para que los CAJ y CAI que continúan cerrados se reabran este mismo sábado. Y destacó que las demoras en ponerlos a funcionar responden a “la transición” del cambio de gestión.

La situación de los CAJ y CAI se parece mucho a la de los programas de Orquestas y Coros por el Bicentenario, que afecta a unos 500 chicos de Zona Norte, tal como informó El Argentino ZN la semana pasada. Ambos son, por caso, programas socio-educativos que coordinaba el Ministerio de Educación de La Nación y que la nueva gestión transfirió a las provincias. En ambos casos, son cientos los contratos que siguen sin ser actualizados. En el medio, el entusiasmo y los sueños de miles de chicos que se ven postergados.

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