“Si echan a uno, nos echan a todos”

“Si echan a uno, nos echan a todos”

El miedo a perder el empleo y los casos de despidos en Vicente López: Menoyo, Pepsico y Rivamar.

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Protesta frente a la fábrica Menoyo, en Munro, donde en febrero hubo despidos.

Por Brenda Garzón*

El miedo a perder el empleo se volvió la amenaza más temida de lxs trabajadores. En los próximos días el Congreso de la Nación debatirá el proyecto de ley anti-despidos que suspende los despidos sin causa por 180 días y prevé la doble indemnización. Estamos en “emergencia ocupacional” y Vicente López no es ajeno a lo que ocurre en toda la Argentina. Mientras tanto, lxs trabajadores del sector público y privado están en vigilia y se organizan para hacer frente al ajuste y la represión.

En Febrero la fábrica de aceites y vinagres MENOYO despidió a seis trabajadores. Sus compañeros organizaron una protesta frente a la fábrica de Munro reclamando su reincorporación y la mejora de condiciones laborales.

En Marzo los trabajadores de la fábrica PEPSICO Snaks, de Florida, realizaron un acto para reclamar la reactivación de la fábrica, ya que denuncian un “vaciamiento” y “desviación de la producción” a otras sedes, peligrando así cientos de puestos de trabajo.

La semana pasada le tocó a los trabajadores de RIVAMAR de Villa Martelli que se encarga de la fabricación de elementos para automóviles como parches antivibratorios, adhesivos y selladores. Los trabajadores organizaron una jornada de lucha para reclamar por la reincorporación de un compañero a quien echaron por pedir condiciones dignas de trabajo, como el reconocimiento del presentismo, antigüedad o tener un momento para el desayuno. A partir del paro y la medida de fuerza los trabajadores lograron la reincorporación del compañero despedido.

Malevaje entrevistó a un trabajador de RIVAMAR, que prefirió preservar su identidad, quien sostuvo que si bien él trabaja allí hace 4 años, “hay gente que está hace veinte años, y nos tienen ahí como perros. Y no es así, tenemos que trabajar bien”. La respuesta de la empresa es “que no hay mucho trabajo, que estamos complicados”. Sin embargo, el trabajador consultado por Malevaje expresó: “Nada que ver, el trabajo de la fábrica siempre sale, y no cuestan dos pesos las cosas que se producen ahí. Ellos ponen excusas, que algún operario no cumple, siempre hay un pero”.

Los trabajadores se mantienen en alerta, preocupados frente a la posibilidad de nuevos despidos, y continúan con la lucha: “se reclaman un montón de cosas en la fábrica, empezando por el presentismo, ya que la mayoría no lo cobra. Nosotros tenemos tolerancia, pero ellos no respetan nada”.

*Revista Malevaje. Proyecto de comunicación popular de estudiuantes del plan Fines

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