Compartir
Orquesta de la Escuela Pública 33, en el barrio Independencia, de José León Suárez.

Más de 500 niños y adolescentes de barrios populares de Zona Norte podrían quedarse sin los coros y orquestas del Bicentenario a los que pertenecen, en muchos casos, desde hace más de tres años. Un programa de educación musical desde la inclusión que pertenecía al Ministerio de Educación de la Nación pero que, desde que cambió la gestión, tambalea por la falta de envío de presupuesto y porque los contratos de sus trabajadores no fueron renovados. A pesar de ello, docentes y directores se esfuerzan por mantener los ensayos, gracias al apoyo de las maestras de las escuelas públicas donde funcionan, y del esfuerzo de los chicos y sus papás.

“Hay un bajón generalizado, los chicos están asustados, no saben qué va a pasar con este programa que tanto los entusiasma”, contó a EAZN David De Gans, director de la orquesta Infanto Juvenil que funciona en la Escuela N°17 Esteban Echeverría, en Munro, Vicente López, donde pasaron de tener clases tres veces a la semana a sólo ensayar los sábados, a modo de evitar que las actividades se diluyan. “Podemos seguir dando clases en la escuela porque la cooperadora extendió el seguro de los chicos, pero en otras no pasa lo mismo: como en la escuela donde funciona el coro de Carapachay, a quienes invitamos a que vengan a dar clases aquí”, agregó.

Orquesta infanto juvenil de Munro.
Orquesta infanto juvenil de Munro.

Es que los docentes y alumnos del coro Juvenil que funcionaba en la escuela secundaria N° 3, de Carapachay, hace dos semanas que no pueden continuar con sus ensayos debido al vencimiento de los contratos y del seguro de los chicos, por lo que desde la dirección de la escuela no permiten su ingreso a la institución. “Estamos hace casi 4 años con el coro y estuvimos cobrando hasta abril. Desde Provincia nos dicen que va a continuar, pero hasta hora no tuvimos ninguna certeza”, relató a este diario Ana López, profesora de Técnica y Vocal del coro.

En una situación similar se encuentran cuatro orquestas infanto juveniles y tres coros que funcionan en San Martín. “Desde febrero que nos dicen que van a salir los contratos nuevos, pero lo cierto es que los nuestros se terminaron en abril y estamos trabajando sin cobrar y con una incertidumbre absoluta”, señaló Nicolás Gabe, director de la orquesta que funciona en la Escuela Pública 33, en el barrio Independencia, de José León Suárez (San Martín). “Tenemos 109 chicos de entre 7 y 19 años que nunca antes habían tenido ni un acercamiento a una orquesta. Ni ellos, ni sus padres, ni sus abuelos… y ahora los ves a todos entusiasmados, pero con miedo de quedarse sin este lugar de pertenencia y aprendizaje”, agregó Gabe.

Y contó que gracias a este programa, los chicos conocieron por primera vez el Teatro Colón y el Centro Cultural Kirchner. “Era un programa maravilloso, donde había articulación con orquestas de todo el país. El año pasado tocaron en Plaza de Mayo para el 25 de Mayo, y con los papás y los chicos fuimos a conocer el Obelisco y la calle Corrientes. Algunos nunca habían estado ahí”, cuenta Gabe. Los docentes también decidieron mantener los ensayos, aunque los redujeron de tres a dos veces por semana.

orquesta san martin 2

Natalia Villar, docente integradora de la orquesta que funciona en la escuela primaria 44 del barrio Chilavert, en San Martín, relató a EAZN una situación igual de angustiante. “Nuestra orquesta tiene unos 70 chicos, es una actividad muy convocante, pero en este momento no hay ninguna certeza de su continuidad”, detalló. Y destacó cómo repercute esta situación en toda la comunidad: “Tuvimos que reducir a dos días los ensayos, y con los chicos y padres hemos participado de diferentes actividades que se hicieron frente al Ministerio de Educación. Las directoras de las escuelas de San Martín se están organizando, juntando firmas y pidiendo por la continuidad de este programa, en el que los chicos no sólo se relacionan con la música, sino que conocieron chicos de todo el país”, agregó.

La incertidumbre sobre la continuidad del programa afecta a 149 orquestas y 161 coros infanto juveniles del país, en el que se desempeñan unos 20.000 chicos y 2500 docentes. El estallido ocurrió apenas comenzó la nueva gestión, cuando dejaron de renovarse los contratos. “Nosotros peleamos por la continuidad de los programas con el mismo lineamiento pedagógico: la educación desde la inclusión en escuelas públicas, como una enseñanza colectiva”, especificó Valeria Rozengardt, del Colectivo de Trabajadores de las Orquestas y Coros del Bicentenario.

1 COMENTARIO

Dejar una respuesta