“El tango es un espacio de resistencia”

“El tango es un espacio de resistencia”

La Orquesta Típica Fernández Fierro celebra quince años de vida con un concierto en el Teatro de la Media Legua. Una cooperativa tanguera que recorre el mundo con actitud y compromiso.

Compartir
Toda la potencia de la Fernández Fierro en vivo. Foto: Yoko Grafías.

Con ocho discos editados, un centro cultural que marca agenda, una radio que difunde obras propias y ajenas, trece músicos en escena y giras y conciertos por todo el mundo, la Orquesta Típica Fernández Fierro (OTFF, en la era de las siglas) celebra quince años de vida en pleno movimiento. Con la incorporación de Julieta Laso en la voz, un repertorio propio cada vez más consolidado y una potencia en vivo que la destaca dentro de un fenómeno del nuevo milenio, la orquesta sostiene las banderas cooperativas en tiempos donde la cultura parece correrse de las preocupaciones del gobierno. “El tango es un espacio de resistencia”, resume Charly Pacini, violista de la orquesta que se presenta el sábado a las 21 en el Teatro de la Media Legua, Aristóbulo del Valle 185 –Martínez-.

La orquesta dio sus primeros pasos allá por el 2001, cuando el triste epílogo de la fábula de la convertibilidad estaba a la vuelta de la esquina. A partir de su primer disco, “Envasado en origen”, editado entre las esquirlas de la crisis, la OTFF empezó un camino inquebrantable con el que derribaron fronteras de géneros y estilos. “Más que con una letra o una melodía, nuestro estilo tiene que ver con la actitud. El tango es oscuridad y eso puede manifestarse con una versión de Pugliese, una de Piazzolla o con una composición nuestra”, advierte Pacini, quien también en el programa de orquestas infanto juveniles, un espacio donde la resistencia también es cosa de todos los días.

Como parte de aquella búsqueda de identidad surgió en 2004 el Club Atlético Fernández Fierro (CAFF), un viejo taller mecánico ubicado en el corazón del Abasto, reciclado y convertido con el tiempo en faro de una escena tanguera cada vez más influyente. “Se dio de una manera natural: no teníamos donde ensayar y encontramos este lugar. Con mucho trabajo logramos convertirlo en una sala de referencia y nos encanta que vengan a tocar músicos de diferentes estilos”, se entusiasma Pacini y cita a Peteco Carabajal, próxima visita ilustre al club. “Nos sentimos muy identificados con su manera de apropiarse del folklore”.

Además de los habituales conciertos en el CAFF (están tocando todos los miércoles de mayo), la orquesta suele dar el presente en festivales del palo rockero o alternativo. Amparada por el amplio abanico de la world music, pasaron por el Roskilde, el Womad y la edición argentina del Lollapalooza. “No pensamos demasiado en qué escenario estamos o ante qué audiencia. Sentimos y tocamos; el que quiere conectar, buenísimo y el que no, sigue de largo. Eso es lo bueno de los espectáculos al aire libre”, cuenta el músico, quien se sorprende cómo el tango puede resignificarse en diferentes culturas. “Hay lugares como Japón, lo que garpa es el tango clásico, con pareja de baile y todos los chiches. Y, por ejemplo, en República Checa lo disfrutan de otra manera, es un público más arriba”.

Sobre el escenario del Media Legua, la OTFF tocará un repertorio cada vez más poblado de canciones propias, como puede verse en su último álbum registrado en vivo en su club, que marcó el debut de Julieta Laso como cantora en remplazo del Chino Laborde. “La orquesta es la misma, pero cada cantante tiene su estilo”, aclara Charly y explica el nuevo sonido del grupo. “Tuvimos que adaptarnos a Julieta como a otros cantantes y creo que en conjunto logramos un sonido más oscuro. Ella tiene una carga muy particular a la hora de interpretar y le dio a la orquesta toda esa impronta”.

Dejar una respuesta