Detuvieron a la pareja de Érica Soriano, desaparecida desde 2010

Detuvieron a la pareja de Érica Soriano, desaparecida desde 2010

Daniel Lagostena es el único imputado en la causa. Está acusado por "homicidio y aborto" en el marco de "una causa de violencia de género". Había estado detenido antes, pero fue liberado por falta de pruebas. Ahora, con nuevos elementos, fue arrestado en Lanús por el crimen de la joven de Villa Adelina.

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Ester Soriano pide justicia por su hija Érica. Foto: Guillermo Pardo.

Érica Soriano desapareció en agosto de 2010, embarazada. Su entonces pareja, Daniel Lagostena, es el único imputado en la causa. Pero estaba en libertad. Hasta la madrugada de hoy, cuando fue detenido en su casa de Lanús por orden del juez de Garantías de Lomas de Zamora. Según confirmaron a este medio desde la familia Soriano “hay cosas nuevas” en la causa, “pero todavía hay que esperar, él aún está demorado en su casa y la están allanando”. Entre los nuevos elementos probatorios habría llamados telefónicos comprometedores para Lagostena. “Venimos esperando esto hace rato”, señalaron en el entorno de Érica.

El magistrado Gabriel Vitale hizo lugar a un pedido del fiscal Gerardo Loureiro, y Lagostena quedó detenido por “homicidio y aborto en contexto de violencia de género”. Lagostena estaba en pareja con Érica, a quien le llevaba 20 años, y convivía con ella en Lanús. Aquel 21 de agosto de 2010, Érica planeaba ir a almorzar a la casa de su familia en Villa Adelina, donde se había criado, pero nunca llegó. En la vivienda de su novio fue hallada su cartera, con sus documentos y llaves. La principal hipótesis es que nunca salió de allí. El hombre fue detenido a mediados de 2012, pero el 28 de diciembre de ese año la Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora ordenó su libertad por falta de pruebas. La reciente decisión de Vitale y del fiscal se contrapone con el criterio de los camaristas.

Vitale, Loureiro y un grupo reducido de efectivos de la Policía Bonaerense retomaron la investigación bajo el más absoluto secreto, ya que sospechaban que esa fuerza tenía uniformados que filtraban información vital para esclarecer el asesinato, informó C5N. Según trascendió, Lagostena y su pareja volvían de una consulta con el ginecólogo y, mientras Érica hablaba por teléfono con una amiga, “una persona instalada en la casa de ambos hacía llamados un rato antes”. “Esa noche se empiezan a producir llamadas hechas por Lagostena, se empieza a comunicar con un sobrino llamado Brian y después, a la madrugada, se registraron nuevas comunicaciones entre ambos”, reveló el periodista Paulo Kablan fuentes judiciales. Además, un testigo de identidad reservada habló sobre un golpe que le dio el acusado a Érica, derribándola. Se constató también que, desde que volvieron del médico, no se produjeron más registros de ella estando viva y que la joven “nunca tomó un colectivo” para ir de su madre, como había asegurado Lagostena.

Daniel Lagostena y Érica Soriano
Daniel Lagostena y Érica Soriano

Cuando desapareció, Érica tenía 30 años y estaba embarazada de dos meses y medio. Además tenía una nena de 12 años. El día de la desaparición, al ver que su hija no llegaba, su mamá Ester comenzó a llamarla con insistencia. Cuando Lagostena atendió el teléfono, la madre de Érica le preguntó qué había pasado; él le explicó que habían discutido y que Érica se había ido sola para Villa Adelina. “Se habrá perdido”, fue la respuesta que le dio él a Ester a raíz de la tardanza.

“Ahí supe que a mi hija le había pasado algo y que él era el responsable”, afirmó la mujer en el aniversario del año pasado. Y relató que, con el paso del tiempo, se fueron sumando evidencias como una mancha de sangre debajo de una mesa que si bien los estudios determinaron que pertenecía a una mujer, el rastro no fue suficiente para cotejar con el ADN de la familia. Otro aspecto siniestro tiene que ver con que el padre de Lagostena tenía una empresa funeraria. Se hicieron allanamientos allí y en el crematorio con el que la compañía solía operar, pero no condujeron a nada.

El año pasado, cuando se cumplían cinco años sin Érica Soriano y su familia organizaba un acto en San Isidro como cada 21 de agosto, su mamá dijo a El Argentino Zona Norte: “Esta va a ser la última convocatoria que voy a hacer. Estos cinco años me sirven para cerrar un ciclo, para entender que pasan cinco años y nada cambia”. Ahora, con Lagostena nuevamente detenido, tal vez haya un cambio.

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