El femicida de Pilar mató por “ira, celos y resentimiento”

El femicida de Pilar mató por “ira, celos y resentimiento”

Las pericias determinaron que Fernando Farré, acusado por el crimen de su esposa, Claudia Schaefer, es imputable. Los estudios indican que comprendía sus actos e incluso pudo haber premeditado el femicidio. El resultado llega a 230 días del asesinato, el 21 de agosto del año pasado en el country Martindale.

Compartir

Fernando Farré sentía “ira, celos y resentimiento” hacia su esposa, Claudia Schaefer. Por eso, la apuñaló y degolló en el vestidor de la casa que alquilaban en el country Martindale de Pilar. Según informaron fuentes judiciales a la agencia Télam, Farré comprendió la criminalidad de sus actos y dirigió sus acciones. Incluso, los psiquiatras y psicólogos de la Asesoría Pericial de San Isidro que analizaron durante meses su salud mental concluyeron que pudo haber premeditado el crimen y que no actuó bajo estado de emoción violenta. Es decir, el femicida es imputable.

Si bien todavía quedan pendientes pedidos de la defensa para ampliar algunos puntos de las pericias, la fiscal Carolina Carballido Calatayud – de la Fiscalía Especializada en Violencia de Género de Pilar- ya trabaja en el requerimiento de elevación a juicio. Los resultados de las pericias llegaron 230 días después del femicidio del country, el 21 de agosto del año pasado.

Los peritos sugirieron que pudo haber existido algún tipo de premeditación, en tanto los actos que antecedieron en lo inmediato al homicidio “fueron llevados a cabo guardando lógica, dirección y objeto: quedar a solas, cerrar la puerta tras de sí, contar con los medios para el ataque”. Así, descartan la emoción violenta -una de las pretensiones del abogado Adrián Tenca-, cuando señalan que esos actos previos “fueron adecuados para alcanzar un objetivo, lo cual requiere del sujeto una organización mental a la que no hubiera podido acceder de haber sido presa de un rapto emocional”.

Claudia Schaefer, de 44 años, fue asesinada por Farré, de 52, cuando fue a retirar sus pertenencias al country, en el marco de un divorcio conflictivo y luego de que ella lo denunciara por violencia doméstica ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema. Cuando la mujer fue a la habitación a sacar su ropa, Farré cerró la puerta con llave y la atacó con dos cuchillos que había agarrado en la cocina. Ni la madre del acusado ni los abogados presentes en el lugar pudieron hacer algo para evitarlo. Farré salió del vestidor, se sentó en un sillón y permaneció allí hasta que llegó la Policía, para detenerlo acusado de femicidio. En noviembre presentó un pedido de prisión domiciliaria, que fue rechazado.

Dejar una respuesta