Alerta en las escuelas de islas por reducción de agua potable

Alerta en las escuelas de islas por reducción de agua potable

En jardines, primarias y secundarias del Delta de Tigre, donde no hay agua potable de red, se redujo la cantidad de bidones que llegan a las escuelas. A nivel municipal apuntan a la falta de partida presupuestaria y la Dirección provincial responsabiliza al Consejo. En el medio, los chicos.

Compartir

Una nota en el cuaderno de comunicaciones alertó a los padres. Anunciaba la llegada de menos bidones a las escuelas públicas del delta de Tigre, donde no hay agua potable y sólo dependen de esa provisión para beber y cocinar. Cuando comenzaron las clases, el recorte fue de un 50 por ciento con respecto al año pasado. Pero a partir de los reclamos se redujo a un 25. Padres y docentes señalan que no alcanza. El municipio y la provincia se pasan la pelota: en el Consejo Escolar –municipal- plantean que la baja se debe a que la Dirección de Escuelas –provincial- no destinó aún la partida presupuestaria para este año, y en la Dirección provincial argumentan que el tema depende del Consejo Escolar. En el medio, los chicos.

“La directora nos mandó una nota diciendo que se recortó la cantidad de bidones a la mitad. Acá el agua de red no es potable, entonces los bidones se usan para cocinar. La nota dice que dos veces por semana les tendrán que dar sándwiches porque no hay agua para la olla”, contó Florencia De Brasi, mamá de un nene de cuatro años, alumno del Jardín 912. “Yo lo mando con una botellita de agua en la mochila para el consumo propio y que los bidones los usen para la comida, desayuno y almuerzo”, explicó De Brasi. “Las autoridades de la escuela pedían a los papás que colaboraran, a los chicos ya los están enviando con jugo y agua. El acceso al agua potable en islas ya de por sí es dificultoso, no tienen para hacer el desayuno, el almuerzo. En continente, en todo el distrito, palpo día a día que mis compañeras tienen que poner de su bolsillo para comprar mate cocido y galletitas”, agregó Mirta Ortigoza, docente de la Escuela 34 y delegada.

“En islas, aunque estés rodeado de ríos, no hay forma de llegar con el agua potable. Dependen de los bidones. Como consejeros presentamos una nota a través del Consejo reclamando a la Provincia que se revea la situación”, dijo Martín López, consejero escolar por el Frente para la Victoria (FpV). Desde la Dirección de Escuelas de la Provincia, en tanto, respondieron a este diario que el tema “depende de los consejos escolares, que tienen un fondo que manejan ellos”. Y aseguraron que no recibieron reclamos por esta cuestión desde Zona Norte.

Sin embargo, el presidente del Consejo Escolar de Tigre, Adrián Pintos –del Frente Renovador- dijo que se presentaron “varias notas” por este tema en Dirección de Escuelas. “Nosotros necesitamos una partida presupuestaria anual que no está indicada todavía para este año. Lo que se indicó es que lo que se recibía el año pasado se divida en 12 y calculando un 25 por ciento de aumento. Ante esta situación hubo que reducir los bidones, mientras estamos haciendo gestiones ante Provincia por una mayor partida y realizamos una gestión con el Municipio para llegar casi al nivel de antes”, explicó. Y advirtió que la misma situación se da con la limpieza de tanques, el desagote de pozos, la desinfección y desratización. “En esas áreas pasa lo mismo, pero es menos visible”, reconoció. Con la amenaza de contraer dengue presente, el panorama resulta más preocupante.

Además de la falta de partida presupuestaria por parte de la Provincia, en la comunidad educativa local señalan que tanto la situación de deuda crónica con los proveedores como el monopolio del servicio en manos de un proveedor único forman parte del problema. “Es un solo proveedor para todas las escuelas de islas y continente. Maneja entre mil y dos mil bidones mensuales. Cobra valores mayores  porque hay un solo proveedor inscripto que acepta el retraso de hasta un año en el pago. Y cobra fortunas: se paga un bidón de 12 litros a 55 pesos, cuando en Mercado Libre por unidad lo conseguís a 45”, comparó Cristina Fernández, de la cooperadora de la Escuela 12. “El proveedor es Agua Tigre. Es el único porque  hay tal deuda que ninguno se inscribe. Cuando tengamos la partida podremos hacer un nuevo llamado a licitación”, sostuvo Pintos, presidente del Consejo.

“Esto no surgió ahora, viene de antes. No se les paga a los proveedores y cobran lo que quieren, no entregan y los chicos se quedan sin escuela. Es algo sistémico que hay que tratar de resolver. En su momento las compras de este tipo las hacían las cooperadoras escolares. Y como se entendió que con compras masivas se conseguía mejor precio, se centralizó todo en el Consejo. Pero terminamos con un gran sistema burocrático y un solo proveedor. ¿No será hora de volver a intentar con las cooperadoras?”, se preguntó Fernández.

Dejar una respuesta