Atrapados en Punta Querandí

Atrapados en Punta Querandí

Vecinos de Dique Luján pasaron casi cuatro horas varados en el río, porque los camalotes impedían la navegación. Disponen de un precario sistema de cruce, con un bote y una soga, desde que en agosto del año pasado una tormenta derribó el puente que conectaba con tierra firme. Un country cerró la única calle de acceso. Mirá el video.

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Como si la falta de un puente sobre el arroyo Garín y el cierre de la calle perimetral por parte del country San Benito no fueran suficientes, los camalotes complicaron el panorama para los vecinos de Punta Querandí. Una familia permaneció varada durante casi cuatro horas en el río, hasta que llegaron los bomberos. Quedó en evidencia que el precario sistema de un bote y una soga dispuesto por la delegación municipal no garantiza la llegada a tierra firme.

“Subí al bote con mi hijo y nos quedamos, el bote no se movía. Del otro lado tiraban de la soga, pero nada. Subí con mi hijo y del otro lado la nena esperaba asustada. Estuvimos desde las cuatro y media de la tarde hasta casi las ocho de la noche. Recién salimos cuando vinieron dos prefectos y los bomberos de Dique Luján”, contó a este diario Alejandra Ramírez, una de las vecinas que vive aislada en Punta Querandí, junto a su marido y seis hijos. “Hace un par de semanas, después de una lluvia, el río se llenó de camalotes y juncos. Subís al bote y no se mueve. La semana pasada pasó lo mismo. Yo no sé remar y le tengo miedo al río, y ayer (por el sábado) mis hijos no fueron a trabajar porque no pudieron mover el bote”, se quejó la mujer.

Tres familias viven en Punta Querandí, en la orilla de Canal Villanueva, y están cercadas por el arroyo Garín y el country San Benito, que se instaló hace más de ocho años, bloqueando la calle perimetral. En agosto pasado, un temporal barrió con el único puente que conectaba con continente. “Durante seis años le avisamos al delegado que el puente se iba a caer”, señaló Ramírez. Por entonces, la falta de acceso hizo que los chicos de Punta Querandí pasaran más de tres semanas sin ir a clases, hasta que la delegación municipal aportó un bote y una soga para cruzar el río. Pero durante el fin de semana los camalotes se convirtieron en un nuevo obstáculo.

El country San Benito permite que los habitantes de Punta Querandí atraviesen el barrio privado para ir a estudiar o trabajar, pero el trayecto es mucho más extenso. “En mi casa no tenía pan al mediodía, porque no tenía un medio para salir a comprar. Puedo salir por el country, pero la moto estaba rota y caminando son como dos horas, un remís sale 100 pesos y no los tengo”, dijo Ramírez, quien esperaba tener hoy una respuesta del Municipio de Tigre.

rsz_punta_querandí_abril_2016_estancados_puente caìdoEn 2013 el actual intendente, Julio Zamora, solicitó desde el Concejo Deliberante la reparación al entonces titular del Ejecutivo local, Sergio Massa, pero las obras nunca se realizaron. “Hace dos años que los vecinos están exigiendo un puente seguro para sus familias, para los chicos de la zona. En el Concejo aprobaron ese proyecto (expediente 29/2013), pero a pesar de ello el Municipio no hizo nada y el puente finalmente se derrumbó”, dijo tras la caída del puente el concejal Federico Ugo, del Frente para la Victoria.

Punta Querandí ocupa un predio de una hectárea aproximadamente, en la orilla de Canal Villanueva, en el cruce con la calle Brasil. En el lugar no sólo viven tres familias, sino que además fue declarado Espacio de la Memoria porque allí fue encontrado el cuerpo de la militante Ana María Martínez en 1982, durante la dictadura cívico-militar. También es un sitio considerado sagrado porque en la zona se hallaron restos arqueológicos de hasta mil años de antigüedad, resguardados por un acampe de la organización Movimiento en Defensa de la Pacha, que los protege del avance de los barrios privados.

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