Tras las pistas sobre los años de plomo en el Delta

Tras las pistas sobre los años de plomo en el Delta

Marisa González de Oleaga es una historiadora argentina, radicada en España desde 1975 y apasionada por el Delta. Allí impulsa una labor colectiva sobre cómo fue la dictadura en las islas, con testimonios de sobrevivientes, isleños y estudiantes. Pide ayuda para sumar más voces.

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Un isleño detiene su lancha en un muelle del arroyo Caracoles, en la segunda sección del Delta. Golpea sus palmas, como se anuncia la llegada allí donde no hay timbre, y avisa: “Vengo a contarle algo, porque yo vi una cosa…”. Escenas como esta se repiten frente a la casa de Marisa González de Oleaga, historiadora de la Universidad Nacional de Educación a Distancia en España. Tras años de trabajo, logró vencer la resistencia inicial de los isleños (“nadie quería hablar conmigo, miraban para abajo”) y reunir cada vez más testimonios sobre la dictadura en el Delta. “Cuerpos, vuelos de la muerte, enterramientos clandestinos, gente que encontró fémures, costillas”, enumera la investigadora, nacida en Argentina, formada en España -donde vive desde 1975- y apasionada por el Delta desde los paseos de la infancia.

“Creo que el Delta fue un espacio más importante de lo que pensamos en los planes represivos. Si es así como yo sospecho, sería importante que la gente que vio, escuchó, protagonizó, o le contaron algo, lo cuente. Porque esto es como una especie de ovillo en el que si uno empieza a tirar, aparecen cosas”, grafica. Su investigación sobre los años de plomo en las islas comenzó casi por casualidad, cuando leyó “una pésima novela de un escritor canario” que mencionaba un centro clandestino de detención (CCD) en esta zona. Fue el primer dato que tuvo González sobre El Silencio, el predio en el que permanecieron cautivos hombres y mujeres que estaban secuestrados en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), ante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979. “Siempre tuve en la cabeza la idea de hacer algo con el Delta, de unir esa pasión por las islas con la investigación”, cuenta.

La primera etapa de esta búsqueda comenzó con charlas con sobrevivientes de ese centro clandestino. “En los sucesivos viajes (desde España), cada vez que venía me reunía con ellos. Era como convocar a una memoria que no había sido convocada, porque no eran preguntas que se podían relacionar con el juicio sino sensaciones, pequeñas acciones de resistencia”, explica González. La segunda etapa nació después de dar una charla en la Escuela 22 de islas, con chicos que habían realizado un video sobre El Silencio. “Me di cuenta que en un acto así tan grande nadie iba a hablar. Entonces dije ‘¿y si yo vengo?’. Le pregunté a la directora, le dije que estaba muy preocupada por la transmisión de la memoria”, cuenta. Así, los alumnos comenzaron a llevar preguntas a sus casas y volver a la escuela con recuerdos de sus padres y abuelos, grabados o escritos.

“Frente a la negación inicial de los isleños, los pibes de repente habían hecho de pararrayos y transmitían. Una vez que todo el mundo se entera quién soy, empieza a llegar gente a mi casa a contarme cosas”, relata. Las pistas sobre qué pasó en el Delta se multiplicaron: “Alguien me contó una escena escalofriante en un río donde vio cómo hundían una lancha con gente dentro”. La historiadora busca sumar más piezas de este rompecabezas. Entre otras cosas, porque “las pruebas de ADN avanzaron mucho y estamos a tiempo de darle a toda la gente que busca a sus familiares la posibilidad de saber dónde están”.

En busca de más testimonios

Marisa González de Oleaga quiere ampliar su red de voces sobre la dictadura en el Delta. “No necesito gran información, sino pistas”, dice, y aclara que los datos se pueden aportar de forma anónima. “Sería importante que la gente que vio, escuchó, protagonizó, o le contaron algo, lo cuente”, resalta, y apunta sobre todo a la gente mayor. Su proyecto depende de la Universidad Nacional de Educación a Distancia en España y está financiado por el Ministerio de Economía e Innovación. Para contactarse con ella: [email protected] / 153412-3604 y 003491-3987307.

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