“Estarán esperando vernos morir”

“Estarán esperando vernos morir”

Pedro Troiani era delegado en la planta de Ford, en Pacheco, en 1976. Igual que una treintena de compañeros, fue secuestrado dentro de la fábrica y permaneció cautivo en el quincho del predio, que funcionó como centro clandestino. Tres directivos están acusados como responsables civiles, pero el juicio se sigue postergando.

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“El abogado ya nos dijo que este año va a ser medio difícil. Estarán esperando vernos morir”, dijo Pedro Troiani con voz cansina. El mes que viene cumplirá 75 años, y lleva 40 buscando justicia. Era trabajador y delegado en la planta de Ford en General Pacheco –Tigre- cuando fue secuestrado, el 13 de abril de 1976.

La Causa Ford representa uno de los casos más claros de responsabilidad empresarial durante la dictadura cívico militar. A tal punto, que el quincho de la planta funcionó como centro clandestino de detención. Hay tres directivos procesados y múltiples pruebas recabadas. Pero el juicio se sigue postergando y no hay expectativas de que se concrete este año.

A principios de mes, la sala II de Casación Penal hizo lugar al pedido de fiscalía para que los tres imputados no puedan salir del país. Así, el ex gerente general de la planta, Pedro Müller; el ex gerente de relaciones laborales, Guillermo Galarraga, y el ex jefe de seguridad, Héctor Francisco Jesús Sibila, deberán esperar el inicio del juicio fronteras adentro. Pero ese inicio se sigue demorando. “Lo de los tres directivos fue una decisión buena en un contexto muy malo, porque el Tribunal Oral (TOC) de San Martín sigue sin completarse y ya nos dijeron que este año no se va a hacer el juicio. Los trabajadores están bastante frustrados”, dijo a El Argentino Zona Norte (EAZN) el abogado Tomás Ojea Quintana.

“Intentamos que el Consejo de la Magistratura intervenga, o Casación. Hay temas orgánicos de la Justicia que no están funcionando. Tendrían que nombrar un juez o establecer otro Tribunal para que uno solo no tenga tantos juicios. Creemos que el TOC también tendría que poner como prioridad este juicio. Estamos en un momento que no es bueno y se están reduciendo las posibilidades. Las víctimas y los acusados pueden ir muriendo”, advirtió el letrado. Recientemente, los tres imputados fueron sometidos a pericias médicas para evaluar si podían enfrentar el juicio: Galarraga, de 93 años, tenía una fractura de cadera y no pudo presentarse para el informe médico. Pero sí quedó demostrado que Sibila y Müller están en condiciones físicas y mentales de afrontar el proceso. “Esa es otra buena noticia. El problema es que no hay perspectiva de fecha”, señaló Ojea Quintana.

“El 24 vamos a estar en la plaza con el cartel de sobrevivientes, iremos los pocos que quedamos”, decía el ex delegado y sobreviviente Pedro Troiani, durante la previa de los 40 años del golpe cívico militar. Trabajó en la planta de Pacheco desde 1964 y en 1970 se convirtió en delegado gremial. El 24 de marzo de 1976 el Ejército ingresó a las instalaciones de Ford y secuestró a tres de sus compañeros. Semanas después, le tocó a él. “Entra el Ejército con una camioneta que era propiedad de la empresa y alrededor de 12 militares y preguntan quién es Troiani. Me esposan y me llevan. Levantan también a Juan Carlos Conti, Rubén Traverso y Juan Carlos Propatto. Cuando lo fueron a detener a él tuvo como un ataque de nervios y lo traían a los golpes por la escalera. Ahí me doy cuenta que ese día iba a ser patético para todos nosotros. Después levantan a Ismael Portillo y atados y encapuchados nos llevan al quincho”, relató, como tantas veces, Troiani. “No hay dudas de que Ford nos entregó al Ejército “, sentenció.

“Existen una multiplicidad de testimonios y evidencias que, además de dar cuenta de que el quincho del centro recreativo funcionó como centro clandestino de detención, describen la vinculación que la empresa mantenía con fuerzas de seguridad y fuerzas militares para erradicar cualquier tipo de activismo dentro de la fábrica; así como también los aportes de una lista de nombres de trabajadores, información y recursos logísticos”, indica el capítulo sobre Ford del informe “Responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad”, elaborado el año pasado por el Programa Verdad y Justicia y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el Área de Economía y Tecnología de FLACSO.

“Se ha constatado la existencia de 37 víctimas del terrorismo de Estado que fueron trabajadores de la empresa Ford Motor, de General Pacheco (…) Del total de víctimas registradas a la fecha, 24 trabajadores y delegados detenidos en el año 1976 han señalado de manera contundente la participación de los directivos de Ford en los procesos de secuestros, detenciones y torturas de las que fueron objeto”, concluye el informe.

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